martes, 5 de julio de 2011

Documental "Genocidio social"

http://www.documentales-online.com/genocidio-social/

DIVULGACION CIENTIFICA Y FILOSOFICA

http://elvuelodeantares.com/

17/10/10

Ponencia Espiritualidad y Política, por Cristóbal Cervantes

Este fin de semana se han celebrado en Murcia las Jornadas "Evolución de la Conciencia y Política", organizadas por la Asociación Integral Española, jornadas de las que ya hemos hablado en el blog y también publicamos una entrevista en Facebook con este motivo. Compartimos a continuación el texto que me ha servido de base para la ponencia que he presentado titulada "Espiritualidad y Política". No podemos reflejar aquí el coloquio posterior, pero las ponencias han sido grabadas en su totalidad y se van a colgar pronto en la web de la Asociación Integral todos los vídeos.

ESPIRITUALIDAD Y POLÍTICA

Para comenzar parece oportuno definir qué queremos decir cuando hablamos de “espiritualidad” y de “política”.

Podemos definir la espiritualidad de muchas formas, aquí la vamos a definir como una nueva visión de la vida y una experiencia de unidad y pertenencia, la experiencia de sentir que formas parte de algo más grande y más profundo que tú mismo, que te conecta a todo y a todos, y que te hace ver a todos los seres humanos como hermanos y al planeta como la casa común que tenemos que cuidar.

La política es la gestión de la polis, la gestión de la vida en común, porque los seres humanos somos seres sociales, que vivimos en comunidad, y por tanto hay que ordenar esa vida en común en beneficio de toda la comunidad.



Para mucha gente puede resultar preocupante hablar de espiritualidad y política, mirando la historia es comprensible, de hecho, el liberalismo y la ilustración europea fueron en gran medida una reacción en contra de la religión convencional, por tanto es conveniente puntualizar que hablamos siempre desde la perspectiva liberal de la política, que supone separación iglesia y estado, de tal forma que ningún gobierno puede imponer una determinada visión religiosa a sus ciudadanos. La democracia, el estado de derecho, la separación de poderes, los derechos civiles, los derechos humanos, etc, forman parte de la tradición política liberal.

La espiritualidad que aquí defendemos tiene que ser una espiritualidad compatible con la sociedad liberal, no caben propuestas pre-liberales pues es retroceder en lugar de avanzar. Y a nuestro entender la espiritualidad compatible tiene que ser una espiritualidad sin dogmas, sin creencias, sin coerciones de ningún tipo. La religión y la espiritualidad suelen aparecer asociadas, y tienen relación sin duda, pero la religión es un conjunto de creencias, de dogmas y de normas que suelen formar una institución. No criticamos eso, pero en esta sociedad de la innovación y el cambio continuo la gente no acepta bien los dogmas, ni unas creencias establecidas en el pasado, la espiritualidad tiende a ser también innovadora, a evolucionar, a cambiar, no puede ser una espiritualidad estática y del pasado.

Sin embargo, precisamente porque no es ni religiosa ni creyente, esta nueva espiritualidad podrá heredar toda la riqueza espiritual de todas las tradiciones religiosas de la humanidad. Esa herencia universal no tiene por qué conducir a una espiritualidad sincretista o a la carta.

Hemos heredado toda la música de la historia, toda la poesía, toda la pintura, escultura y arquitectura; somos capaces de apreciar y gozar la belleza de todos los tiempos y todas las culturas, y aprendemos de todas ellas. Y eso no nos lleva a crear un arte que consista en tomar un rasgo de aquí y otro de allá, sino que, aprendiendo de todos, construimos nuestro propio arte. Algo así está ya ocurriendo con la espiritualidad.

Esta visión espiritual de todo los seres humanos como hermanos habitando una casa común tiene unas implicaciones evidentes en la política. La política y la gestión de la convivencia estaría motivada entonces por la cooperación en lugar de por la competición, por la solidaridad frente al individualismo, por valores como el amor, la alegría, libertad, la paz, la ecología, frente a los valores actuales sólo materiales: el consumismo, y si llega el sueldo a fin de mes “todo va bien”. La espiritualidad así entendida podemos decir que lleva un mensaje político en su interior.

Desde este punto de vista el diálogo entre espiritualidad y política es posible, es más podemos llegar a una política que tenga en cuenta la espiritualidad, y una espiritualidad que tenga en cuenta la política.

POLÍTICA INTEGRAL

“Integral” se refiere al intento de ser tan inclusivo, no-marginalizador, holístico, acogedor y comprehensivo como sea posible. La principal pregunta para los enfoques integrales no es quién tiene la razón y quién no, quién está en lo cierto y quién no, sino cómo puede conseguir todo el mundo una parte importante del rompecabezas global.

Si nos preguntamos no quién tiene razón y quién está confundido en política, sino cómo todos pueden conseguir una parte importante del rompecabezas político, entonces un tipo de discurso político diferente tiende a emerger, un discurso que puede ser llamado “integral”. Esto no quiere decir que no podamos hacer juicios sobre "lo justo” y lo “erróneo”, lo que está bien y mal en el círculo de la política, sino que la plataforma desde la que lanzamos esos juicios debería ser en primer lugar la más radicalmente omniabarcante y acogedora de la totalidad que podamos concebir, o de otra forma nuestros juicios reflejarán sólo fragmentos, partes y piezas rotas en un desfile de parcialidades y prejuicios disfrazados como equidad y justicia. Entonces, ¿qué aspecto podría tener una política más integral? Una política que hace sitio para, y en realidad acoge, todos los potenciales humanos, incluida una espiritualidad sin coacciones ni dogmas.

Un teoría política integral trataría de hacer varias cosas. Primero, identificaría todas las formas mayores de teoría política que han sido propuestas, en Oriente y en Occidente, en el norte y en el sur. Trabajando desde tal revisión panorámica, y bajo la suposición de que todas estas teorías tienen algo importante que decir, construiría un marco verosímil y de aceptación general que mostraría, no cuáles de esas teorías son correctas, sino cómo han surgido tantas teorías en primer lugar. Una teoría política integral, por ejemplo, no comenzaría preguntando: “¿Cuál es la buena y verdadera: la posición conservadora o la liberal, la política de izquierdas o de derechas, la de las naciones-estado o la de los pueblos indígenas, la visión individual o la colectiva?”, sino que más bien preguntaría: “¿Por qué tantos hombres y mujeres buenos han abrazado alguna de esas posiciones con sinceridad y convicción? ¿Qué verdades intentan decirnos cada una de estas posturas?

A partir del ensamblamiento de todas esas posibles verdades políticas, un enfoque integral intentaría crear un amplio marco que reconociera, honrara e incorporara tantas de esas verdades como sea posible (aunque no sea por otra razón que la de que un enorme número de hombres y mujeres buenos ya las han adoptado con integridad). Dicho marco tiende a descubrir varias dimensiones importantes del pensamiento y la acción política, tales como: (1) ¿Es la causa del sufrimiento humano primariamente interna o externa?; (2) ¿Debería ponerse más énfasis en los derechos del individuo o en los derechos colectivos?; (3) ¿Cómo pueden los modelos psicológicos integrales - que incluyen ondas, flujos, estados y tipos - ser incluidos en la teoría política de forma que se honre todo el espectro de los potenciales humanos contenidos en cualquier sistema de gobierno?

Una teoría política integral no reclama, en este momento, tener todas, o incluso la mayoría, de las respuestas, sino simplemente representa un foro en el cual todas las preguntas que han sido propuestas hasta la fecha son colocadas sobre la mesa con una intención integradora y acogedora. Como muy poco, podemos tener un índice de todos los mapas políticos considerados por los seres humanos, y desde ese índice holístico comenzar a buscar caminos para superar sistemas de gobierno integrales que - al contrario de lo que hicieron las formas de gobierno de tiempos pasados – no seleccionen y favorezcan un conjunto de potenciales humanos sobre otros.

Para aquellos familiarizados con el enfoque integral, los “cuadrantes” representan, en términos políticos, las dimensiones de la causalidad interna (por lo general adoptados por la derecha) y la causalidad externa (por lo general adoptados por la izquierda); la individualidad (normalmente abrazada por el “ala libre” de los “derechos”) y colectividad (normalmente abrazado por el “ala del orden” de los “deberes”. Todos estos cuadrantes - individuales y sociales - tienen ondas, cauces, estados y tipos, cuya existencia nos permite, entre otras cosas, ver cómo las distintas teorías políticas se han originado en diferentes estados y estadios de la conciencia humana; cómo todas ellas tendrían que ser incluidas en cualquier explicación comprehensiva; y cómo, por ejemplo, la “posición original” adoptada por una plataforma o estadio de valores en particular generaría diferentes conjuntos de derechos. Este mapa que lo abarca e incluye todo se denomina AQAL: “All quadrants-All Levels”], significando “Todos los Cuadrantes, Todos los Niveles, además de todas las líneas, todos los estadios y todos los tipos”. Utilizando este sistema holístico de clasificación, cada teoría política mayor encuentra una localización en la cual está ofreciendo un buen consejo, dentro del que las más conocidas perspectivas políticas pueden mostrar que están resaltando una o más de las dimensiones principales de la matriz AQAL..



Fuente: Nacho Gallego


LA CRISIS ECONÓMICA ACTUAL

Para nadie es un secreto ya que el sistema capitalista está en crisis sistémica, una crisis similar al crash del año 29, que conviene recordar trajo una década perdida económicamente, la de los años 30 en la que aumentó el paro, la pobreza y la miseria, la ira del pueblo y la necesidad de echarle la culpa a alguien derivó en un ataque a los políticos en general, que dio paso a la política populista, que en Europa degeneró en los fascismos y nazismos, hasta explotar todo en la II Guerra Mundial. Sólo después de todas estas tragedias los líderes mundiales se sentaron alrededor de una mesa y diseñaron el modelo económico y social que ha funcionado para lo que ellos querían, que era mantener el crecimiento económico, así surgió la clase media, el estado del bienestar, el consumismo, el consumo a crédito, hasta que hemos llegado a un límite. En estos momentos hay una grave crisis de deuda con una consecuencia terrible que es el aumento del desempleo y la exclusión social. Estamos en una crisis de deuda porque las familias, las empresas, los bancos, los gobiernos y los países han llegado al límite de su capacidad de endeudamiento, incluso se ha sobrepasado. A pesar de que esto parece claro, desde que comenzó la crisis hace dos o tres años se ha intentado solucionar a base de emitir más deuda para seguir manteniendo el mismo ritmo de gasto, agravando aún más el problema hasta llegar a un punto en el que realmente el sistema económico mundial se encuentra al borde del abismo. Las soluciones que se han adoptado han sido tomadas desde el marco conceptual del modelo que se acaba, por lo que no han funcionado, y el totem del capitalismo, el crecimiento económico contínuo se ha acabado, a partir de ahora vienen años de escasez, de austeridad,, de decrecimiento económico, no hay salida en el aumento del consumo ni de las exportaciones, las inversiones privadas no llegan, simplemente la economía está a punto de entrar en parada técnica.

Ante esta situación se abren dos perspectivas de futuro posibles, una alternativa es que el sistema siga avanzando hasta el paroximo, aumentando su sed de control y violencia, o una alternativa al sistema, un cambio de rumbo, visto que el rumbo que hemos llevado hasta ahora nos ha llevado a un mundo terriblemente injusto y autodestructivo, donde, por ejemplo, mil millones de personas se despiertan cada mañana pensando sólo en cómo conseguir agua y comida.


LA VISIÓN DE LA CRISIS DESDE LA POLÍTICA INTEGRAL

No podemos negar los avances inmensos en muchos niveles en las últimas décadas, pero también vemos que en la situación actual la humanidad se enfrenta a tres problemas principales, en el nivel individual y psicológico, a nivel social y colectivo, y a nivel mundial y ecológico. Estos problemas se originan en gran medida en las creencias ilusorias acerca de lo que satisface las necesidades humanas.

El área psicológica individual incluye la experiencia por parte de cada vez más gente de sentirse abrumado por la vida contemporánea, lo que lleva a la depresión, la pérdida de motivaciones, las adicciones, la violencia y el egocentrismo.
.
El área de los problemas sociales colectivos comprende la pobreza en todo el mundo cada vez mayor y la explotación humana, el colapso de la vida comunitaria de apoyo, la separación y el consiguiente aislamiento de más y más gente, y la exclusión de los más desfavorecidos.
.
El área de los problemas ecológicos incluye la ruptura gradual de los sistemas ecológicos, amenazando la existencia de la humanidad y de todas las criaturas de esta tierra.

La política integral es la búsqueda de soluciones concretas a estas tres áreas de problemas al tratar las causas de la situación, no sólo los síntomas. Las necesidades no materiales, tales como el afecto, la justicia, la creatividad, el sentido y la seguridad de cada ser humano no pueden ser satisfechas sólo en el plano material a través del consumo, la riqueza o el salario a fin de mes. Sin embargo, el materialismo que domina nuestros valores actuales intenta sólo satisfacer las necesidades humanas en el plano material a través de los ingresos, el consumo y la propiedad.

Este intento está condenado al fracaso. Las necesidades no materiales que permanecen insatisfechas llevan al descontento, al mayor aumento de la demanda de consumos materiales de la historia. El considerable desequilibrio creado por la desigualdad de las posesiones, el consumo y la libertad de desarrollo hace que surjan los enfrentamientos. El consumismo está acabando con el equilibrio de la naturaleza, la estructura básica de la vida.

Por lo tanto, el objetivo principal de una política integral debería estar basada en las reflexiones anteriores y la mejor solución sería aquella que satisfaga todas las necesidades para el desarrollo humano, no sólo las materiales. Para lograr eso hacen falta cambios personales y colectivos.

Parece claro que si los valores predominantes en esta sociedad son el individualismo, la competitividad y el materialismo, los valores de la sociedad alternativa serán aquellos que fomenten la cooperación, la solidaridad, la comunidad, y que tengan en cuenta no sólo las necesidades materiales sino también las inmateriales, la necesidad de amor, felicidad, creatividad, libertad, paz, etc.

En lo que se refiere a los nuevos valores personales, este es un esquema de referencia que puede ser útil:




Fuente: Libro “La Felicidad en el Cambio” de Ervin Laszlo


EL PASO IMPERATIVO: EL CAMBIO DE CONCIENCIA

Vivimos tiempos de crisis económica, social, ecológica, alimentaria, política, estamos viviendo una crisis sistémica, que necesita de la cooperación mundial para evitar una catástrofe. Nunca antes la Humanidad había necesitado como ahora la cooperación mundial, por eso no es extraño que nuestras instituciones y organizaciones no estén preparadas para ello. Los estados-nación y el sistema económico y empresarial está diseñado para proteger sus propios intereses en competición con otros.

Hay una lista de creencias que dificultan ese cambio. La acción coordinada a nivel mundial podría producir resultados muy positivos. El mundo dispone de los recursos financieros y humanos para actuar en esta situación de emergencia. La pobreza puede ser eliminada, las energías y tecnologías sostenibles pueden estar al alcance de todos, el agua puede ser reciclada y el agua de mar desalinizada, se pueden adoptar formas de

http://espiritualidadypolitica.blogspot.com/2010/10/ponencia-espiritualidad-y-politica-por.html

17/10/10


Ponencia Espiritualidad y Política, por Cristóbal Cervantes


ESPIRITUALIDAD Y POLÍTICA

Para comenzar parece oportuno definir qué queremos decir cuando hablamos de “espiritualidad” y de “política”.

Podemos definir la espiritualidad de muchas formas, aquí la vamos a definir como una nueva visión de la vida y una experiencia de unidad y pertenencia, la experiencia de sentir que formas parte de algo más grande y más profundo que tú mismo, que te conecta a todo y a todos, y que te hace ver a todos los seres humanos como hermanos y al planeta como la casa común que tenemos que cuidar.

La política es la gestión de la polis, la gestión de la vida en común, porque los seres humanos somos seres sociales, que vivimos en comunidad, y por tanto hay que ordenar esa vida en común en beneficio de toda la comunidad.



Para mucha gente puede resultar preocupante hablar de espiritualidad y política, mirando la historia es comprensible, de hecho, el liberalismo y la ilustración europea fueron en gran medida una reacción en contra de la religión convencional, por tanto es conveniente puntualizar que hablamos siempre desde la perspectiva liberal de la política, que supone separación iglesia y estado, de tal forma que ningún gobierno puede imponer una determinada visión religiosa a sus ciudadanos. La democracia, el estado de derecho, la separación de poderes, los derechos civiles, los derechos humanos, etc, forman parte de la tradición política liberal.

La espiritualidad que aquí defendemos tiene que ser una espiritualidad compatible con la sociedad liberal, no caben propuestas pre-liberales pues es retroceder en lugar de avanzar. Y a nuestro entender la espiritualidad compatible tiene que ser una espiritualidad sin dogmas, sin creencias, sin coerciones de ningún tipo. La religión y la espiritualidad suelen aparecer asociadas, y tienen relación sin duda, pero la religión es un conjunto de creencias, de dogmas y de normas que suelen formar una institución. No criticamos eso, pero en esta sociedad de la innovación y el cambio continuo la gente no acepta bien los dogmas, ni unas creencias establecidas en el pasado, la espiritualidad tiende a ser también innovadora, a evolucionar, a cambiar, no puede ser una espiritualidad estática y del pasado.

Sin embargo, precisamente porque no es ni religiosa ni creyente, esta nueva espiritualidad podrá heredar toda la riqueza espiritual de todas las tradiciones religiosas de la humanidad. Esa herencia universal no tiene por qué conducir a una espiritualidad sincretista o a la carta.

Hemos heredado toda la música de la historia, toda la poesía, toda la pintura, escultura y arquitectura; somos capaces de apreciar y gozar la belleza de todos los tiempos y todas las culturas, y aprendemos de todas ellas. Y eso no nos lleva a crear un arte que consista en tomar un rasgo de aquí y otro de allá, sino que, aprendiendo de todos, construimos nuestro propio arte. Algo así está ya ocurriendo con la espiritualidad.

Esta visión espiritual de todo los seres humanos como hermanos habitando una casa común tiene unas implicaciones evidentes en la política. La política y la gestión de la convivencia estaría motivada entonces por la cooperación en lugar de por la competición, por la solidaridad frente al individualismo, por valores como el amor, la alegría, libertad, la paz, la ecología, frente a los valores actuales sólo materiales: el consumismo, y si llega el sueldo a fin de mes “todo va bien”. La espiritualidad así entendida podemos decir que lleva un mensaje político en su interior.

Desde este punto de vista el diálogo entre espiritualidad y política es posible, es más podemos llegar a una política que tenga en cuenta la espiritualidad, y una espiritualidad que tenga en cuenta la política.

POLÍTICA INTEGRAL

“Integral” se refiere al intento de ser tan inclusivo, no-marginalizador, holístico, acogedor y comprehensivo como sea posible. La principal pregunta para los enfoques integrales no es quién tiene la razón y quién no, quién está en lo cierto y quién no, sino cómo puede conseguir todo el mundo una parte importante del rompecabezas global.

Si nos preguntamos no quién tiene razón y quién está confundido en política, sino cómo todos pueden conseguir una parte importante del rompecabezas político, entonces un tipo de discurso político diferente tiende a emerger, un discurso que puede ser llamado “integral”. Esto no quiere decir que no podamos hacer juicios sobre "lo justo” y lo “erróneo”, lo que está bien y mal en el círculo de la política, sino que la plataforma desde la que lanzamos esos juicios debería ser en primer lugar la más radicalmente omniabarcante y acogedora de la totalidad que podamos concebir, o de otra forma nuestros juicios reflejarán sólo fragmentos, partes y piezas rotas en un desfile de parcialidades y prejuicios disfrazados como equidad y justicia. Entonces, ¿qué aspecto podría tener una política más integral? Una política que hace sitio para, y en realidad acoge, todos los potenciales humanos, incluida una espiritualidad sin coacciones ni dogmas.

Un teoría política integral trataría de hacer varias cosas. Primero, identificaría todas las formas mayores de teoría política que han sido propuestas, en Oriente y en Occidente, en el norte y en el sur. Trabajando desde tal revisión panorámica, y bajo la suposición de que todas estas teorías tienen algo importante que decir, construiría un marco verosímil y de aceptación general que mostraría, no cuáles de esas teorías son correctas, sino cómo han surgido tantas teorías en primer lugar. Una teoría política integral, por ejemplo, no comenzaría preguntando: “¿Cuál es la buena y verdadera: la posición conservadora o la liberal, la política de izquierdas o de derechas, la de las naciones-estado o la de los pueblos indígenas, la visión individual o la colectiva?”, sino que más bien preguntaría: “¿Por qué tantos hombres y mujeres buenos han abrazado alguna de esas posiciones con sinceridad y convicción? ¿Qué verdades intentan decirnos cada una de estas posturas?

A partir del ensamblamiento de todas esas posibles verdades políticas, un enfoque integral intentaría crear un amplio marco que reconociera, honrara e incorporara tantas de esas verdades como sea posible (aunque no sea por otra razón que la de que un enorme número de hombres y mujeres buenos ya las han adoptado con integridad). Dicho marco tiende a descubrir varias dimensiones importantes del pensamiento y la acción política, tales como: (1) ¿Es la causa del sufrimiento humano primariamente interna o externa?; (2) ¿Debería ponerse más énfasis en los derechos del individuo o en los derechos colectivos?; (3) ¿Cómo pueden los modelos psicológicos integrales - que incluyen ondas, flujos, estados y tipos - ser incluidos en la teoría política de forma que se honre todo el espectro de los potenciales humanos contenidos en cualquier sistema de gobierno?

Una teoría política integral no reclama, en este momento, tener todas, o incluso la mayoría, de las respuestas, sino simplemente representa un foro en el cual todas las preguntas que han sido propuestas hasta la fecha son colocadas sobre la mesa con una intención integradora y acogedora. Como muy poco, podemos tener un índice de todos los mapas políticos considerados por los seres humanos, y desde ese índice holístico comenzar a buscar caminos para superar sistemas de gobierno integrales que - al contrario de lo que hicieron las formas de gobierno de tiempos pasados – no seleccionen y favorezcan un conjunto de potenciales humanos sobre otros.

Para aquellos familiarizados con el enfoque integral, los “cuadrantes” representan, en términos políticos, las dimensiones de la causalidad interna (por lo general adoptados por la derecha) y la causalidad externa (por lo general adoptados por la izquierda); la individualidad (normalmente abrazada por el “ala libre” de los “derechos”) y colectividad (normalmente abrazado por el “ala del orden” de los “deberes”. Todos estos cuadrantes - individuales y sociales - tienen ondas, cauces, estados y tipos, cuya existencia nos permite, entre otras cosas, ver cómo las distintas teorías políticas se han originado en diferentes estados y estadios de la conciencia humana; cómo todas ellas tendrían que ser incluidas en cualquier explicación comprehensiva; y cómo, por ejemplo, la “posición original” adoptada por una plataforma o estadio de valores en particular generaría diferentes conjuntos de derechos. Este mapa que lo abarca e incluye todo se denomina AQAL: “All quadrants-All Levels”], significando “Todos los Cuadrantes, Todos los Niveles, además de todas las líneas, todos los estadios y todos los tipos”. Utilizando este sistema holístico de clasificación, cada teoría política mayor encuentra una localización en la cual está ofreciendo un buen consejo, dentro del que las más conocidas perspectivas políticas pueden mostrar que están resaltando una o más de las dimensiones principales de la matriz AQAL..



Fuente: Nacho Gallego


LA CRISIS ECONÓMICA ACTUAL

Para nadie es un secreto ya que el sistema capitalista está en crisis sistémica, una crisis similar al crash del año 29, que conviene recordar trajo una década perdida económicamente, la de los años 30 en la que aumentó el paro, la pobreza y la miseria, la ira del pueblo y la necesidad de echarle la culpa a alguien derivó en un ataque a los políticos en general, que dio paso a la política populista, que en Europa degeneró en los fascismos y nazismos, hasta explotar todo en la II Guerra Mundial. Sólo después de todas estas tragedias los líderes mundiales se sentaron alrededor de una mesa y diseñaron el modelo económico y social que ha funcionado para lo que ellos querían, que era mantener el crecimiento económico, así surgió la clase media, el estado del bienestar, el consumismo, el consumo a crédito, hasta que hemos llegado a un límite. En estos momentos hay una grave crisis de deuda con una consecuencia terrible que es el aumento del desempleo y la exclusión social. Estamos en una crisis de deuda porque las familias, las empresas, los bancos, los gobiernos y los países han llegado al límite de su capacidad de endeudamiento, incluso se ha sobrepasado. A pesar de que esto parece claro, desde que comenzó la crisis hace dos o tres años se ha intentado solucionar a base de emitir más deuda para seguir manteniendo el mismo ritmo de gasto, agravando aún más el problema hasta llegar a un punto en el que realmente el sistema económico mundial se encuentra al borde del abismo. Las soluciones que se han adoptado han sido tomadas desde el marco conceptual del modelo que se acaba, por lo que no han funcionado, y el totem del capitalismo, el crecimiento económico contínuo se ha acabado, a partir de ahora vienen años de escasez, de austeridad,, de decrecimiento económico, no hay salida en el aumento del consumo ni de las exportaciones, las inversiones privadas no llegan, simplemente la economía está a punto de entrar en parada técnica.

Ante esta situación se abren dos perspectivas de futuro posibles, una alternativa es que el sistema siga avanzando hasta el paroximo, aumentando su sed de control y violencia, o una alternativa al sistema, un cambio de rumbo, visto que el rumbo que hemos llevado hasta ahora nos ha llevado a un mundo terriblemente injusto y autodestructivo, donde, por ejemplo, mil millones de personas se despiertan cada mañana pensando sólo en cómo conseguir agua y comida.


LA VISIÓN DE LA CRISIS DESDE LA POLÍTICA INTEGRAL

No podemos negar los avances inmensos en muchos niveles en las últimas décadas, pero también vemos que en la situación actual la humanidad se enfrenta a tres problemas principales, en el nivel individual y psicológico, a nivel social y colectivo, y a nivel mundial y ecológico. Estos problemas se originan en gran medida en las creencias ilusorias acerca de lo que satisface las necesidades humanas.

El área psicológica individual incluye la experiencia por parte de cada vez más gente de sentirse abrumado por la vida contemporánea, lo que lleva a la depresión, la pérdida de motivaciones, las adicciones, la violencia y el egocentrismo.
.
El área de los problemas sociales colectivos comprende la pobreza en todo el mundo cada vez mayor y la explotación humana, el colapso de la vida comunitaria de apoyo, la separación y el consiguiente aislamiento de más y más gente, y la exclusión de los más desfavorecidos.
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El área de los problemas ecológicos incluye la ruptura gradual de los sistemas ecológicos, amenazando la existencia de la humanidad y de todas las criaturas de esta tierra.

La política integral es la búsqueda de soluciones concretas a estas tres áreas de problemas al tratar las causas de la situación, no sólo los síntomas. Las necesidades no materiales, tales como el afecto, la justicia, la creatividad, el sentido y la seguridad de cada ser humano no pueden ser satisfechas sólo en el plano material a través del consumo, la riqueza o el salario a fin de mes. Sin embargo, el materialismo que domina nuestros valores actuales intenta sólo satisfacer las necesidades humanas en el plano material a través de los ingresos, el consumo y la propiedad.

Este intento está condenado al fracaso. Las necesidades no materiales que permanecen insatisfechas llevan al descontento, al mayor aumento de la demanda de consumos materiales de la historia. El considerable desequilibrio creado por la desigualdad de las posesiones, el consumo y la libertad de desarrollo hace que surjan los enfrentamientos. El consumismo está acabando con el equilibrio de la naturaleza, la estructura básica de la vida.

Por lo tanto, el objetivo principal de una política integral debería estar basada en las reflexiones anteriores y la mejor solución sería aquella que satisfaga todas las necesidades para el desarrollo humano, no sólo las materiales. Para lograr eso hacen falta cambios personales y colectivos.

Parece claro que si los valores predominantes en esta sociedad son el individualismo, la competitividad y el materialismo, los valores de la sociedad alternativa serán aquellos que fomenten la cooperación, la solidaridad, la comunidad, y que tengan en cuenta no sólo las necesidades materiales sino también las inmateriales, la necesidad de amor, felicidad, creatividad, libertad, paz, etc.

En lo que se refiere a los nuevos valores personales, este es un esquema de referencia que puede ser útil:




Fuente: Libro “La Felicidad en el Cambio” de Ervin Laszlo


EL PASO IMPERATIVO: EL CAMBIO DE CONCIENCIA

Vivimos tiempos de crisis económica, social, ecológica, alimentaria, política, estamos viviendo una crisis sistémica, que necesita de la cooperación mundial para evitar una catástrofe. Nunca antes la Humanidad había necesitado como ahora la cooperación mundial, por eso no es extraño que nuestras instituciones y organizaciones no estén preparadas para ello. Los estados-nación y el sistema económico y empresarial está diseñado para proteger sus propios intereses en competición con otros.

Hay una lista de creencias que dificultan ese cambio. La acción coordinada a nivel mundial podría producir resultados muy positivos. El mundo dispone de los recursos financieros y humanos para actuar en esta situación de emergencia. La pobreza puede ser eliminada, las energías y tecnologías sostenibles pueden estar al alcance de todos, el agua puede ser reciclada y el agua de mar desalinizada, se pueden adoptar formas de agricultura ecológica, etc. Podemos reunir las energías para poner en práctica estas medidas, disponemos de la tecnología necesaria. Un modesto incremento en el uso eficaz de la radiación solar que llega al planeta podría suministrar la energía necesaria para todos, y la reasignación de una parte de los fondos actualmente destinados a fines destructivos y militares podrían financiar los principales proyectos necesarios. La dificultad para una acción eficaz coordinada a nivel mundial es la falta de voluntad y preparación de las personas y las instituciones para asegurar las supervivencia en el planeta.

Una serie de creencias y prejuicios nos impiden percibir la realidad actual de emergencia mundial y actuar en consecuencia. Está todavía muy extendida la creencia de que los recursos planetarios son infinitos, aunque cada vez menos. Creemos que el planeta es una fuente inagotable de recursos y un sumidero ilimitado de nuestros desechos. Esta creencia dificulta la toma de conciencia ecológica.

Otra creencia es que la materia es pasiva e inerte, y que podemos manipular el mundo a nuestro alrededor para adaptarlo a nuestros deseos personales, económicos, nacionales, sin medir los efectos secundarios como la destrucción del equilibrio ecológico.

También está muy extendida la creencia de que la vida es una lucha en la que sobreviven los más aptos. Esta aplicación arbitraria de la teoría de Darwin de la selección natural justifica la competencia sin control y crea una brecha creciente entre un grupo cada vez más reducido de poder político y económico y la marginación de la mayoría de la población.

La sabiduría económica todavía dominante es que la competencia es buena y que el libre mercado regido por la "mano invisible" distribuye la riqueza. Cuando uno actúa por su bien, también actúa por el bien de la comunidad. Sin embargo la penuria de casi la mitad de la población mundial demuestra que este principio no funciona en el mundo actual, donde la desigual distribución del poder y de la riqueza distorsiona el funcionamiento del mercado.

Por último, persiste la creencia de que el egoísmo y el egocentrismo que caracteriza a la gente actual es la expresión inalterable de la naturaleza humana, que no puede cambiar y no va a cambiar. La gente siempre ha perseguido sus propios intereses y siempre será así, y en todo caso se interesará por su familia, empresa, comunidad o nación.

Ante la persistencia de estas creencias parece normal que los estados-nación y las empresas no sean capaces de unirse en un proyecto mundial.

Pero estamos viviendo un momento “líquido” de la historia, una crisis global es un momento en el que los sistemas de valores y creencias arraigadas pueden cambiar.

La otra cara de la moneda es que cada vez más personas sensibles están adoptando nuevas formas más responsables de pensar y actuar, son los llamados creativos culturales. Los valores alternativos están creciendo rápidamente, pero todavía no lo suficiente para provocar el cambio. Los líderes políticos cambiarán cuando cambien los votantes, los malos empresarios cambiarán cuando cambien los consumidores. Sumar la masa crítica suficiente y crear una red de personas y colectivos con peso político y económico necesario para implementar ese necesario y urgente cambio es, probablemente, lo más urgente e importante en estos tiempos, y a esa tarea fundamental tarea es a la que estamos todos invitados amablemente a participar.

Debtocracy (2011). Versión con subtitulos integrados en español

http://youtu.be/KX82sXKwaMg
las causas que arrastraron a Grecia a la situación de endeudamiento público que para el año 2012 puede llegar al 160% del PIB.

http://www.elmostrador.cl/opinion/2011/07/05/el-plan-lavin-para-la-demolicion-de-las-universidades-publicas/

Columnas
5 de Julio de 2011

El plan Lavín para la demolición de las universidades públicas

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Juan Guillermo Tejeda
Artista visual. Académico de la Universidad de Chile.

Se defiende en estos días Lavín de los mordiscos del pueblo. Su entrenamiento en la contención de las emociones, y su entrega a la fe cuyo fuego abrasador todo lo hace posible, nos hacen olvidar a veces que detrás de sus acciones hay un plan. Un plan para terminar de destruir, con un tercer y final mandoble, a las universidades públicas chilenas.
El primer golpe lo asestaron los acólitos de la dictadura mediante la ley de 1981 y en los decretos desesperados (pero nada inútiles) de los últimos días. Pinochet creó las bases para desplegar el sistema de educación superior más privatizado del planeta.
La implementación la aseguraron los gobiernos de la Concertación. Lagos y los democratacristianos pactaron en alguna habitación penumbrosa una transición a la democracia que se veía muy difícil dada la singular crueldad de la dictadura, y en esas negociaciones la educación quedó entregada a los curas. Ellos tienen, en este tema, la debilidad no confesada de que sus establecimientos educacionales son públicos cuando se reparte plata, y privados cuando aparecen las regulaciones estatales. Su aporte a la educación consiste en un lavado de cerebro a temprana edad de la población, a cambio de enseñarles matemáticas y geografía, entre otras cosas, cuidando de que los ricos queden con los ricos y los pobres con los pobres. Pero sin la convergencia de la cultura socialista y la cultura católica la transición no era posible. Así es que el temeroso (y a la vez exigente) pueblo chileno aceptó a los concertacionistas a cambio de que los dictatoriales desparecieran del mapa. Los concertacionistas cumplieron.
A las universidades públicas se les ofrece un regalo que necesitan pero que en este caso viene envenenado: mayor autonomía administrativa, en este caso para poder competir. Adoptarán el talante depredador de las privadas y serán tragadas en diez años por ellas. Y es que en verdad el rol de las universidades públicas no es competir, es colaborar. Son instituciones, no empresas. Pero, peor aún, lo que tiene este plan en mente es la intervención del gobierno corporativo de las universidades por parte del gobierno del país.
Tras veinte años de gobierno entregaron a un país con un nuevo sistema universitario único en el mundo. La mitad de los chilenos o chilenas de 18 a 24 años tiene acceso hoy a la educación superior. Y el 80% de las instituciones que acogen a ese estudiantado son privadas. Casi todas con un núcleo gobernante de derecha o ultraderecha, o confesionales, o ideológicamente sectarias. El gasto estatal ha caído de manera drástica, hasta el punto en que Chile, de los países de la OCDE es el que menos pone estatalmente en universidades. Pero el gasto de las familias se ha disparado, es uno de los más altos del mundo.
Las universidades públicas, entretanto, han resistido, sí, pero al mismo tiempo han vegetado. Se les considera menos eficientes, menos rápidas, menos innovadoras. Las abruma la burocracia. A cada rato están en tomas y paros. Son, desde la mirada neoliberal, el furúnculo de la educación superior. Han llegado a ocupar el espacio letal de los símbolos morales, de la resistencia simbólica.
La misión de Lavín es terminar de liquidar a las universidades públicas. Para ello aspira a implementar un paquete de medidas, dentro de las cuales tienen prioridad cuatro de ellas: aseguramiento de la calidad, fortalecimiento de las universidades estatales, financiamiento, incremento de la educación técnico profesional. Este lenguaje vaporoso debe ser, sin embargo, traducido.
Así, “mejorar la calidad”, en manos de Lavín y sus asesores, parte del supuesto que las universidades públicas, como categoría, no existen. Sólo hay universidades buenas y universidades malas. No interesan indicadores como la equidad, el gobierno participativo, el servicio país, el pluralismo o la libertad de cátedra. La calidad entendida como indicadores cuantitativos no discrimina entre el humanismo y la mala leche, entre la solidaridad y la competencia, entre el amor al conocimiento y el amor al lucro. Se trata simplemente de que los jóvenes obtengan un título profesional en el mercado, para lo cual deben estar debidamente orientados acerca de los productos educacionales que las familias van a adquirir.
Con todo, a las universidades públicas se les ofrece un regalo que necesitan pero que en este caso viene envenenado: mayor autonomía administrativa, en este caso para poder competir. Adoptarán el talante depredador de las privadas y serán tragadas en diez años por ellas. Y es que en verdad el rol de las universidades públicas no es competir, es colaborar. Son instituciones, no empresas. Pero, peor aún, lo que tiene este plan en mente es la intervención del gobierno corporativo de las universidades por parte del gobierno del país. Aquí hay de parte de las universidades públicas un pecado, el de su débil gobernabilidad: las sanciones no se aplican mucho, las evaluaciones y calificaciones del personal son un poco soft, si unos grupos de alumnos se toman una sede, bueno, se la toman, etc. En fin, esto sería el “fortalecimiento de las universidades estatales”.
Mejorar el financiamiento, que es el tercer aspecto clave en la reforma que pretende Lavín quiere decir para él dar un dinero a cada chileno o chilena de pocos recursos para que vaya al mercado y elija el producto universitario (así es la cosa) que mejor le cuadre. Quiere decir esto que se subsidia no a la oferta sino a la demanda. La noble tradición, vigente en todo el mundo menos en Chile, de que los poderes públicos se ocupen de crear y nutrir espacios abiertos para el conocimiento, quedará destruida por el cortoplacismo de una oferta (las universidades privadas) que captará esos subsidios a cambio de educación chatarra. Calibrar lo que seriamente hace una buena universidad en términos de investigación es impensable en una guerra publicitaria por ofrecer combos marqueteros más y más exitosos. Entretanto, los socios de Lavín ya van acomodando sus inversiones y proyectos para este nuevo marco regulatorio.
Otra idea para mejorar el financiamiento es perfeccionar el sistema de donaciones privadas, que al final consiste en poner a las grandes empresas en una posición dominante sobre el sistema de educación superior.
El cuarto truco –o medida– es robustecer a los institutos de formación técnica y profesional, algo que efectivamente hace falta, pero que en manos de de estos peces abisales de modales amables se transforma en un mordisco cruel. Ello vaciará el espacio y dejará que compitan las grandes, que serán por cierto las privadas y quizá algún resto de universidad pública semi privatizada en estado terminal. El Estado llevará el dinero de los contribuyentes a los dueños de los nuevos institutos.
Las universidades (para darles un nombre) arrojadas al mercado llegarán así a configurar una poderosa industria que incluye educación, por cierto, pero también inmobiliarias, transporte, catering, alojamientos, conexiones internacionales, soporte tecnológico y un montón de negocios anexos, incluido el crédito usurario. Los contribuyentes chilenos no pagarán por sus universidades públicas, pero las familias se quedarán en cueros para engordar a los dueños de este conglomerado, que en poco tiempo estará en manos de pocos. Se hundirá la libertad de pensamiento. Desaparecerá el pluralismo. Se terminarán así, si a Lavín y a sus adjuntos les va bien, las universidades públicas chilenas.
Quizá Piñera, Lavín, Juan José Ugarte y los demás personeros a cargo del tema hayan leído mal el ambiente ciudadano. Más que desear una radicalización del modelo chileno lucrista y ultraliberal de universidades, lo que parece sentirse en la calle es lo contrario, el regreso a la sensatez y el establecimiento de un sistema de universidades públicas según los estándares contemporáneos, y en consonancia con nuestras tradiciones nacionales.

http://radio.uchile.cl/noticias/121375/

Lunes 4 de Julio 2011 22:08 hrs.

Historiadores frente a Bicentenario del Congreso:

“Chile nunca ha sido un país republicano, democrático o representativo”

Cristián Pacheco
Chile's President Michelle Bachelet delivers her annual address at the national congress building in Valparaiso city
Una dura crítica lanzaron los historiadores en el marco de la conmemoración del Bicentenario del Congreso Nacional. El sistema binominal y la falta de una Constitución consensuada con la ciudadanía, serían algunos de los aspectos que restarían legitimidad a la conducción política del Estado de Chile.
Este lunes al mediodía se reunieron en el Salón de Honor del Congreso Nacional autoridades de todas las bancadas, ex Mandatarios, representantes de la sociedad civil e invitados extranjeros con el fin de conmemorar el bicentenario de la creación del Parlamento chileno.
La actividad oficial, presidida por el Presidente Sebastián Piñera y a la que asistieron unas 600 personas, tuvo como protagonistas a diputados, senadores, e importantes figuras internacionales como los ex presidentes Luis Ignacio Lula Da Silva de Brasil y Oscar Arias de Costa Rica.
La efeméride, que congregó a las fuerzas político partidistas, recuerda la sesión en que los 36 diputados electos en 1811 se constituyeron como cuerpo legislativo, momento desde el que tuvieron como misión delinear los primeros bosquejos de la carta constitucional y la forma de gobierno que regiría a Chile.
El historiador Gabriel Salazar cuestionó la representatividad y legitimidad de un Congreso que desde sus comienzos tuvo limitada capacidad de acción y cuyos principales productos, las Constituciones de 1833, 1925 y 1980, estuvieron marcados por la intervención militar.
“Si tomamos en cuenta que venimos saliendo de 17 años de dictadura y continuamos con una Constitución Política de los 80 donde la ciudadanía no participó, al hacer un balance de estos 200 años uno se da cuenta que el Estado republicano, democrático y representativo en este país no lo ha sido nunca”, dijo Salazar.
Por su parte, el historiador Sergio Grez planteó una mirada crítica de la actual situación del Congreso y la crisis de representatividad de los políticos en Chile.
“El gran tema político que está pendiente hace varias décadas es el dotar al país de una institucionalidad política que sea el reflejo de una soberanía popular y que tenga legitimidad ante el pueblo de Chile”, sostuvo el historiador.
Tanto para Grez como para Salazar no hay nada que celebrar. Este importante hito en la formación del Estado nacional chileno carece de legitimidad, contextualizado por un alto nivel de desconfianza en la clase política y una serie de movimientos sociales que alertan respecto a la emergencia de modificar la actual legislación.
“Es muy difícil que los movimientos sociales actuales entren en las reglas del Congreso. Lo que hay que hacer es llamar a una Asamblea Constituyente que genere una nueva institucionalidad política. Solo allí podrían estar representados de manera efectiva todos los sectores sociales que constituyen la ciudadanía. En el marco actual, con un sistema binominal y con todas las demás reglas es una tarea prácticamente imposible”, afirmó Grez.
Es en este contexto en que Salazar analiza las posibilidades de que el movimiento social actualmente disperso tome forma y se organice para ejercer el poder legislativo: “Estamos en un momento crucial en donde la ciudadanía o recupera su soberanía y ejerce el poder constituyente y le da legitimidad a un Estado que nunca ha sido legítimo, o bien se deja que la clase política tenga el poder para que legisle”, manifestó el Premio Nacional de Historia 2006.
La jornada de conmemoración no estuvo exenta de protestas. Estudiantes levantaron pancartas en Valparaíso y todos los actores involucrados en la educación están atentos ante el anuncio de reformas por parte del ejecutivo que se realizarán hoy en la noche.
En los próximos días se iniciará un nuevo proceso de discusión en el Parlamento para legislar sobre la trascendental materia educativa.

lunes, 4 de julio de 2011

http://elperiodistaonline.cl/la-voz-de/admin/islandia-un-caso-para-mirar-con-atencion/

slandia: un caso para mirar con atención
23 horas 41 minutos
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Estamos lejos de un colapso. Pero el mercado da señales de un descontrol que, cada tanto, alerta. Colusiones entre farmacias, una gran tienda abusando de las repactaciones, la educación con más lucro que fines y demasiados intereses cruzados. ¿Por qué se habla tan poco de lo ocurre en Islandia?
Islandia y Chile tienen grandes diferencias. No sólo idiomáticas y culturales sino también históricas.
Son países que están a miles de kilómetros el uno del otro y sus habitantes, seguramente, no sabrán ubicarse mutuamente en el mapa.
Islandia, situado en el extremo noroeste de Europa, apenas tiene 331 mil habitantes y los mismos se reparten en 103 mil kilómetros cuadrados. Chile, sin considerar la Antártica obviamente, posee siete veces más territorio y su población supera hoy los 17 millones.
La nación europea, cuya ciudadanía goza de una envidiable calidad de vida, fue clasificada por la ONU en 2009 como el tercer país más desarrollado del mundo. Un año antes, sin embargo; su estado de bienestar y modelo de libre mercado se vio amenazado por una falla en el sistema que causó una fuerte contracción económica y produjo manifestaciones que obligaron a adelantar las elecciones.
Uno de los líderes de ese movimiento, el actor Hördur Torfason (65 años), instó a su pueblo a reaccionar ante los abusos de banqueros y políticos, responsables de la bancarrota, realizando cacerolazos frente al Parlamento. Fue todos los días, durante cinco meses, empezando con 100 personas y congregando a decenas más todos los días. “Planteamos tres exigencias. Las elaboré a base de hablar con la gente. Les pregunté ¿Qué queréis hacer? El resultado fue: el Gobierno islandés, el consejo de administración del Banco Nacional y el Consejo de Administración de la autoridad supervisora monetaria deben dimitir”, cuenta.
En enero de 2009, ante el colapso económico y la presión ciudadana, las demandas fueron satisfechas y el gobierno en pleno se vio obligado a dimitir. Un año más tarde, en marzo de 2010, los islandeses se negaron en un referéndum a pagar las indemnizaciones, por la crisis bancaria, a inversores holandeses e ingleses afectados por las quiebras.
El 6 de junio pasado se inició el juicio contra el ex Primer Ministro, el conservador Geeir H. Haarde, acusado de negligencia grave durante su gestión.
Pero más importante que eso, sin duda, es que desde abril de este año Islandia está elaborando una nueva Constitución, proceso en el que los ciudadanos participan a través de las redes sociales en internet: Eligieron a 25 personas para que se encarguen de su redacción, suben los avances a la red y todos opinan. Es otra sociedad la que construyen, más participativa, que pretende quitarle el poder al mercado y a las entidades financieras. Islandia quiere volver a ser el país de la felicidad.
En Chile, sin duda, estamos lejos de un colapso. Pero el mercado da señales de un descontrol que, cada tanto, alerta. Colusiones entre farmacias, una gran tienda abusando de las repactaciones, la educación con más lucro que fines y demasiados intereses cruzados.
¿Cuándo algo puede explotar? Islandia tampoco lo vio y llegó a una situación límite, que puso en peligro su calidad de vida, obligando a los ciudadanos a velar por sus intereses directamente. Algo similar está ocurriendo en la Educación chilena, donde los jóvenes han decidido modificar las cosas, casi con las consignas de Torfason: “Resistencia. Seguid, no os rindáis y entremedias descansad, id a dormir a casa. Es muy necesario”.
Las grandes movilizaciones, sin duda, muestran un descontento creciente. La Polar, por su parte, reveló la peor cara de la empresa privada. Estos fenómenos obligan a reflexionar, entre todos, para que el mercado no termine imponiendo sus condiciones a millones de personas. 

CHARLIE CHAPLIN

http://www.eduman-social.com/videos/viewstory/249

Los secretos de universo...

http://eduman-documentales.com/los-secretos-de-universo-con-morgan-freeman-1-que-ocurrio-antes-del-principio-espanol-documental-online/

domingo, 3 de julio de 2011

DEMOCRACY NOW!

Servicio diario de noticias de radio y TV presentado por Amy Goodman y Juan Gonzalez y transmitido en mas de 900 emisoras, conformando así la red más amplia de medios comunitarios de los Estados Unidos.
http://www.democracynow.org/es

La Ausencia de un Poder Constituyente Democrático en la Historia de Chile

http://www.dilemas.cl/index.php?option=com_content&view=article&catid=15%3Apolitica-y-economia&id=284%3Ala-ausencia-de-un-poder-constituyente-democratico-en-la-historia-de-chile&Itemid=36

24_05_11_Entrevista a Eduardo Galeano en acampada Barcelona

http://www.youtube.com/watch?v=jyQOym4uQ4w

FINANCIAMIETO DE LA EDUCACION SUPERIOR EN CHILE

http://www.slideshare.net/diogoalvarez/financiamiento-fraude-y-propuesta

Entrevista de Tomás Mosciatti al coordinador de Educación 2020, Mario Waissbluth

http://www.cnnchile.com/nacional/2011/07/01/hoy-es-un-dia-emblematico-en-chile-se-acabo-el-recreo/
http://www.cnnchile.com/nacional/2011/07/01/la-unica-manera-sensata-es-salir-por-arriba/
http://www.cnnchile.com/nacional/2011/07/01/los-liceos-de-excelencia-se-usan-como-la-excusa-discursiva/

A New Society or a Social and Ecological Tsunami?

Leonardo Boff
Theologian
Earthcharter Commission

In my last article I offered the idea, supported by few, that the current crisis of capitalism is systemic and terminal, and not just a cyclical one. In other words: the conditions for the continuation of capitalism have been destroyed, either because it has reached the limit of goods and services that it can offer, because of the devastation of nature and unraveling the social relations, controlled by a market economy where financial capital predominates. The prevailing theory is that we can resolve the crisis, returning to the status quo ante, with minor corrections, thus guaranteeing growth, regaining employment and assuring profits. Consequently, everything would continue, with business as usual.
The injection of thousands of millions by the industrial States saved the banks and avoided collapse of the system, but it did not transform the economic system. Worse yet, the States' interventions facilitated the triumph of the speculative economy over the real economy. The former is considered the principal factor that unleashed the crisis, as it was run by real thieves, who put their own personal enrichment above the destiny of the peoples, as is seen now in Greece. The logic of maximum enrichment corrupts individuals, destroys social relations and punishes the poor, who are accused of impeding the injection of capital. The bomb remains, with its fuse intact. The problem is that anyone could ignite that fuse. Many analysts ask themselves fearfully: will the world order survive another crisis like the one we had?
French sociologist Alain Touraine maintains in his recent book, After the Crisis, (Después de la crisis, Paidós 2011), that the crisis will either accelerate the formation of a new society or become a tsunami, that can devastate everything in its way, putting our very existence on planet Earth in mortal danger, (p. 49.115). All the more reason to maintain the thesis that we are facing a terminal situation of this type of capital. It is extremely important to develop values and principles that could help create a new way of inhabiting the Earth, of organizing production and distribution goods, not just for us (anthropocentrism must be overcome) but for the whole community of life. This was the objective when elaborating The Earthcharter, urged by Michael Gorbachev who, as the former head of the Soviet Union, well knew the lethal instruments available to destroy down to the very last human life, as he has pointed out in several gatherings.
Approved by UNESCO in 2003, The Earthcharter contains in effect «principles and values for a sustainable way of living, as a common criteria for individuals, organizations, enterprises and governments.» It is urgent to study and to allow it to inspire us, especially now, as we prepare for Rio+20.
No-one can foresee what will come after the crisis. We have only hints. We are still in the phase of diagnosing its underlying causes. Unfortunately, it is mostly only economists are who are analyzing the crisis, and not sociologists, anthropologists, philosophers or cultural scholars. What is becoming clear is the following: there has been a triple separation: financial capital was separated from the real economy; the economy itself separated from society; and society in general, from nature. And this separation has created such a dust storm that we can no longer see the path to follow.
The “indignants” who fill the squares of some European countries and the Arab world, are putting the system in check. It is a bad system for most of humanity.  Until now, they were silent victims, but now they shout out loud. They demand not only jobs, above all, they are reclaiming fundamental human rights.They want to be subjects, this is, actors in different kind of society, where the economy is at the service of politics and politics serves the good living, the people themselves, and nature. Wishing is not enough. A world effort is needed, the creation of organs that can make possible a different way of coexisting, and political representation linked to general aspirations, and not to the market interests. We must rebuild social life.
I see many signs of the appearance of an eco-and-bio-centered world society. Its central idea will be the life-system, the Earth-system and humanity. Everything must be based on that.  Otherwise, it will be difficult to avoid a potential socio-ecological tsunami.
Leonardo Boff
07-01-2011


 
¿Una nueva sociedad o un tsunami social y ecológico?
201-07-01

  En mi último artículo lancé la idea, sustentada por minorías, de que estamos ante una crisis sistémica y terminal del capitalismo, y no es una crisis cíclica. Dicho en otras palabras: las condiciones para su reproducción han sido destrozadas, sea porque los bienes y servicios que puede ofrecer han llegado al límite por la devastación de la naturaleza, sea por la desorganización radical de las relaciones sociales, dominadas por una economía de mercado en la que predomina el capital financiero. La tendencia dominante es pensar que se puede salir de la crisis, volviendo a lo que había antes, con pequeñas correcciones, garantizando el crecimiento, recuperando empleo y asegurando ganancias. Por lo tanto, los negocios continuarán as usual.
Las mil millonarias intervenciones de los Estados industriales salvaron los bancos y evitaron el derrumbe del sistema, pero no han transformado el sistema económico. Peor aún, las inyecciones estatales facilitaron el triunfo de la economía especulativa sobre la economía real. La primera es considerada el principal desencadenador de la crisis, al estar comandada por verdaderos ladrones que ponen su enriquecimiento por encima del destino de los pueblos, como se ha visto ahora en Grecia. La lógica del enriquecimiento máximo está corrompiendo a los individuos, destruyendo las relaciones sociales y castigando a los pobres, acusados de dificultar la implantación del capital. Se mantiene la bomba con su espoleta. El problema es que cualquiera podría encender la espoleta. Muchos analistas se preguntan con miedo: ¿el orden mundial sobreviviría a otra crisis como la que hemos tenido?
El sociólogo francés Alain Touraine asegura en su reciente libro Después de la crisis (Paidós 2011): la crisis o acelera la formación de una nueva sociedad o se vuelve un tsunami, que podrá arrasar todo lo que encuentre a su paso, poniendo en peligro mortal nuestra propia existencia en el planeta Tierra (p. 49.115). Razón de más para sostener la tesis de que estamos ante una situación terminal de este tipo de capital. Se impone con urgencia pensar en valores y principios que puedan fundar un nuevo modo de habitar la Tierra, organizar la producción y la distribución de los bienes, no sólo para nosotros (hay que superar el antropocentrismo) sino para toda la comunidad de vida. Este fue el objetivo al elaborar la Carta de la Tierra, animada por M. Gorbachev que, como ex-jefe de Estado de la Unión Soviética, conocía los instrumentos letales disponibles para destruir hasta la última vida humana, como afirmó en varias reuniones.
Aprobada por la UNESCO en 2003, la Carta de la Tierra contiene efectivamente «principios y valores para un modo de vida sostenible, como criterio común para individuos, organizaciones, empresas y gobiernos». Urge estudiarla y dejarse inspirar por ella, sobre todo ahora, en la preparación de la Río+20.
Nadie puede prever lo que vendrá después de la crisis. Solo se presentan insinuaciones. Todavía estamos en la fase de diagnóstico de sus causas profundas. Lamentablemente son sobre todo los economistas quienes hacen los análisis de la crisis y menos los sociólogos, antropólogos, filósofos y estudiosos de las culturas. Lo que va quedando claro es lo siguiente: ha habido una triple separación: el capital financiero se desenganchó de la economía real; la economía en su conjunto, de la sociedad; y la sociedad en general, de la naturaleza. Y esta separación ha creado tal polvareda que ya no vemos los caminos a seguir.
Los “indignados” que llenan las plazas de algunos países europeos y del mundo árabe, están poniendo el sistema en jaque. Es un sistema malo para la mayoría de la humanidad. Hasta ahora eran víctimas silenciosas, pero ahora gritan fuerte. No sólo buscan empleo, reclaman principalmente derechos humanos fundamentales. Quieren ser sujetos, es decir, actores de otro tipo de sociedad en la que la economía esté al servicio de la política y la política al servicio del bien vivir, de las personas entre sí y con la naturaleza. Seguramente no basta querer. Se impone una articulación mundial, la creación de organismos que hagan viable otro modo de convivir, y una representación política ligada a los anhelos generales y no a los intereses del mercado. Hay que reconstruir la vida social.
Por mi parte veo indicios en muchas partes del surgimiento de una sociedad mundial ecocentrada y biocentrada. Su eje será el sistema-vida, el sistema-Tierra y la Humanidad. Todo debe centrarse en esto. De no ser así, difícilmente evitaremos un posible tsunami ecológico-social.

Leonardo Boff


Correo: opcion_porlospobres_chile@yahoo.com






Crisis terminal del capitalismo?
Leonardo Boff, 24-Junio-2011
Vengo sosteniendo que la crisis actual del capitalismo es más que coyuntural y estructural. Es terminal. ¿Ha llegado el final del genio del capitalismo para adaptarse siempre a cualquier circunstancia? Soy consciente de que pocas personas sustentan esta tesis. Dos razones, sin embargo, me llevan a esta interpretación.
          La primera es la siguiente: la crisis es terminal porque todos nosotros, pero particularmente el capitalismo, nos hemos saltado los límites de la Tierra. Hemos ocupado, depredando, todo el planeta, deshaciendo su sutil equilibrio y agotando sus bienes y servicios hasta el punto de que no consigue reponer por su cuenta lo que le han secuestrado. Ya a mediados del siglo XIX Karl Marx escribía proféticamente que la tendencia del capital iba en dirección a destruir sus dos fuentes de riqueza y de reproducción: la naturaleza y el trabajo. Es lo que está ocurriendo.
          La naturaleza efectivamente se encuentra sometida a un gran estrés, como nunca antes lo estuvo, por lo menos en el último siglo, sin contar las 15 grandes diezmaciones que conoció a lo largo de su historia de más de cuatro mil millones de años. Los fenómenos extremos verificables en todas las regiones y los cambios climáticos, que tienden a un calentamiento global creciente, hablan a favor de la tesis de Marx. ¿Sin naturaleza cómo va a reproducirse el capitalismo? Ha dado con un límite insuperable.
          Él capitalismo precariza o prescinde del trabajo. Existe gran desarrollo sin trabajo. El aparato productivo informatizado y robotizado produce más y mejor, con casi ningún trabajo. La consecuencia directa es el desempleo estructural.
          Millones de personas no van a ingresar nunca jamás en el mundo del trabajo, ni siquiera como ejército de reserva. El trabajo, de depender del capital, ha pasado a prescindir de él. En España el desempleo alcanza al 20% de la población general, y al 40% de los jóvenes. En Portugal al 12% del país, y al 30% entre los jóvenes. Esto significa una grave crisis social, como la que asola en este momento a Grecia. Se sacrifica a toda la sociedad en nombre de una economía, hecha no para atender las demandas humanas sino para pagar la deuda con los bancos y con el sistema financiero. Marx tiene razón: el trabajo explotado ya no es fuente de riqueza. Lo es la máquina.
          La segunda razón está ligada a la crisis humanitaria que el capitalismo está generando. Antes estaba limitada a los países periféricos. Hoy es global y ha alcanzado a los países centrales. No se puede resolver la cuestión económica desmontando la sociedad. Las víctimas, entrelazas por nuevas avenidas de comunicación, resisten, se rebelan y amenazan el orden vigente. Cada vez más personas, especialmente jóvenes, no aceptan la lógica perversa de la economía política capitalista: la dictadura de las finanzas que, vía el mercado, somete los Estados a sus intereses, y el rentabilismo de los capitales especulativos que circulan de unas bolsas a otras obteniendo ganancias sin producir absolutamente nada a no ser más dinero para sus rentistas.
          El propio aspecto del capital que creó el veneno es el que lo puede matar: al exigir a los trabajadores una formación técnica cada vez mejor para estar a la altura del crecimiento acelerado y de la mayor competitividad, creó involuntariamente personas que piensan. Éstas, lentamente van descubriendo la perversidad del sistema que despelleja a las personas en nombre de una acumulación meramente material, que se muestra sin corazón al exigir más y más eficiencia hasta el punto de llevar a los trabajadores a un estrés profundo, a la desesperación, y en algunos casos, al suicidio, como ocurre en varios países y también en Brasil.
          Las calles de varios países europeos y árabes, los “indignados” que llenan las plazas de España y de Grecia son expresión de una rebelión contra el sistema político vigente a remolque del mercado y de la lógica del capital. Los jóvenes españoles gritan: «no es una crisis, es un robo». Los ladrones están afincados en Wall Street, en el FMI y en el Banco Central Europeo, es decir, son los sumos sacerdotes del capital globalizado y explotador.
          Al agravarse la crisis crecerán en todo el mundo las multitudes que no aguanten más las consecuencias de la superexplotación de sus vidas y de la vida de la Tierra y se rebelen contra este sistema económico que ahora agoniza, no por envejecimiento, sino por la fuerza del veneno y de las contradicciones que ha creado, castigando a la Madre Tierra y afligiendo la vida de sus hijos e hijas.

ENTRE LA CONFUSION Y LA INSERTIDUMBRE… TRAS LA ESPERANZA DE UN MUNDO NUEVO

Por: José leandro flores
http://2011eda.blogspot.com/
Facilitador  -  1 de Julio de 2011.

María y Gabriel, jóvenes del nivel medio de educación de adultos, se hacen preguntas… buscan respuestas… sueñan alternativas.

1.       ¿Para qué nos están sirviendo los ojos?  
2.       ¿A quién escuchar?   
3.       Decir “esperanza” es decir compromiso y participación.

1.       ¿Para qué nos están sirviendo los ojos?
(María) No me imaginaba hasta donde podían llevarnos los análisis  a partir de esta pregunta que me parecía tan ingenua en un principio…, pero estoy aprendiendo que la profundidad de las temas depende de uno mismo, de su nivel de responsabilidad y compromiso ético que tenga consigo mismo y con la sociedad de la que formamos parte.
Actividad que por razones sistémicas hemos dejado a la deriva, y nos hemos acomodado a mirar sin ver ni observar. Y por eso hemos perdido la capacidad de admirar, sorprendernos y maravillarnos.
Por eso, aunque me duela, debo reconocer que me siento como domesticada, sometida  a una influencia muy poderosa  que –si no pongo reparo- me imponen lo que debo ver, pensar y consumir. Esto lo sentía como normal; pero no lo es porque no debo perder nunca mi identidad. No quiero parecer lo que no soy, pero tampoco ser lo que no he elegido ser. De esto depende mi misión en la vida personal y social. Si bien, anteriormente no me había planteado estos temas, ahora en las experiencias de aprendizaje en que la reflexión y formación de conciencia son parte central de nuestra experiencia formativa, ellos son focos de mi mayor interés y representan hitos de mi desarrollo y crecimiento como ser humano.
(Gabriel) En mi caso, las miradas se me han ido hacia lugares más bien superficiales y falsos, como son el dinero fácil y el placer por el placer. Y me doy cuenta que el genuino espíritu emprendedor se vio arrollado por una única pasión: la competitividad absoluta y exclusiva. Y puse mi éxito en ganarles a los demás en todo lo que se refiere a tener y a aparecer. Llegando a identificar: tener con ser; o mejor dicho, a reemplazarlo.
Esto ha significado rápidamente para mí una verdadera tragedia, porque no sé quién soy. No me encuentro. No me conozco. Y en mi ambiente tampoco encuentro a quien preguntárselo, o por lo  menos conversarlo. El síndrome de la velocidad nos tiene a todos corriendo de un lado para otros, prácticamente sin tiempo para nosotros mismos y menos para el otro que está a nuestro lado. Por eso siento que una vida sin ritos es una vida sin frutos. En mi casa falta el calor de hogar. Están presentes los individuos pero falta la presencia de personas. Esos seres que sienten, escuchan, aman y solidarizan.
En este sentido, mis ojos, es decir, mi pensamiento está viendo posibilidades y potencialidades que permanecen como subterráneas pero ellas representan dentro de nosotros un verdadero tesoro que pulsa por salir y convertirse en una antorcha de esperanza en esta oscura tragedia en que se debaten nuestros padres y comunidades donde hemos nacido. En estos  ambientes ya no es suficiente el diluvio de “entretención mediática” (circo), y aflora la angustia e incertidumbre que se convierten en una atmósfera asfixiante y paralizante.
No es menor lo que están expresando, estimados jóvenes, por el contrario, es algo extraordinario aquello de lo cual Uds. Forman parte, participando de una enorme ola de energía de renovación y cambio que recorre el mundo en la primera década de este siglo XXI.
Y nuestro enfoque androgógico de formación de hombres y mujeres nuevas no puede quedar al margen o indiferente, como son las posiciones de múltiples Instituciones que han sido la causa o al menos las cómplices de este sistema de más de 300  años que está conociendo su desastre final. Y es de consenso universal que aquí no hay un conflicto de Ideologías, sino que es la Naturaleza la que ha comenzado a movilizarse (cambio climático, tsunamis, exterminio  de decenas de familias de seres vivos, avance de las zonas desérticas, calentamiento elevación de las temperaturas global, hambrunas,… y a esto se suman las recientes movilizaciones sociales que están cambiando el rostro del mapamundi.
Por eso, jóvenes, a Uds. No se les puede acusar de ser desestabilizadores de nada, porque el mundo que les hemos construido ha perdido el rumbo y hace aguas por todos lados. La especulación financiera, corazón de este sistema, se deshace como la cera de una vela. Los indicadores económicos ya no engañan a nadie. Los Estados no pueden estar más desmantelados por las capitales globales y reducidos a las élites locales  que vienen siendo sobrepasadas por los auténticos propietarios  de la soberanía, que son los pueblos.
El siglo pasado se pensó que podría ser la mujer, como género que podría revertir este descalabro sistémico, pero la mimetización ha cobrado sus niveles; que ahora es el tiempo de la juventud, hombres y mujeres nuevos que remuevan del centro la ambición y la competitividad, y pongan en ese lugar el Amor y la Solidaridad, que generen las nuevas formas de pensar-sentir y hacer que se necesitan para refundar la Humanidad que se reconcilie con la Naturaleza. Que termine con el absurdo de pretender acabar con la Naturaleza para vivir sobre montañas de dinero.

2.       ¿A quién escuchar?
En el silencio de la noche, cuando la luz de las estrellas besan tus pupilas,
Cuando tu mente se sosiega y puedes traspasar la puerta de tu inmenso mundo;
Entonces no estás solo…
Estas frete a tu  mayor riqueza: ¡estas contigo mismo!
¿Es que acaso te temes? ¿Acaso no quieres saber quién eres?

(María) No quisiera desconocerme, pero ¿Cómo puedo conocerme? No tengo elementos, y mucho de mi tiempo se orientó tratando de conocer a otros; y al final todo ha terminado en un fracaso. Porque el misterio no se deja abarcar, y mucho menos manipular. Diversas instituciones han mostrado su cara oculta, que son la negación de lo que han predicado. Esto más que desconcertarme, me llena de esperanza a que vayamos dejando de vivir y alimentar mentiras, y con mayor humildad busquemos la verdad.
Creo que estamos asistiendo al fin del poder de la manipulación proveniente de las  grandes concentraciones de poder a través de los Mass Media, los que por mucho tiempo eliminaron las alternativas porque las compraron o asfixiaron. Esto fue perjudicial para todos nosotros, que caímos en el consumismo casi sin darnos cuenta. Un consumismo generalizado, no solo de bienes de consumo sino también de ideología, antivalores considerados como valores, y cultura en general.
Cuando se pierde la capacidad de preguntar, de cuestionar, comienza la dominación del dogma que avanza rápidamente en alianzas entre los poderes constituidos para dominar al ser humano, privándolo de su libertad y libre albedrío. Al final tenemos un mundo lleno como de una masa de marionetas movidas por fuerzas invisibles pero omnipresentes hasta en la mente de las personas. Esto pareciera que fuera beneficioso para algunos pero es tremendamente dañino para nosotros, porque nos anula, nos objetiviza y robotiza. O sea, que hemos nos ha contenido un sistema que nos deshumaniza y nos volvió sus prisioneros.
(Gabriel) Por eso, yo creo, María, que debemos aprender de la Naturaleza. Ella es sabia y por eso ha sobrevivido por millones de años. Por ejemplo, el simple hecho de sus cuatro estaciones es algo admirable. Así se renueva, se rejuvenece, se embellece. A mí me encanta contemplar como entre los seres vivos de la naturaleza existe la convivencia (vivir juntos) sin atacarse, sin destruirse; sino todo lo contrario, en un apoyo mutuo y una interrelación que los vuelve fuertes, estables y casi eternos.
En cambio nosotros, a medida que creció el mundo artificial que se construyo a través del Mercado para vivir más cómodamente, en un punto del ciclo se pierde ese objetivo, y se disparó sin control  el consumismo con el afán de avanzar en índices de ganancia insospechados y sin límites…
A mí me parece que debo y debemos buscar la forma de volver a nuestra esencia: ser seres humanos que no se crean ni dueños de Dios ni propietarios de la Tierra. Es necesario que nos reeduquemos y poner nuestros objetivos y limites en la acumulación de dinero y de bienes; poniendo como prioridad, no el enriquecimiento, sino en la paz, la felicidad en la medida de nuestra condición, en la convivencia  y solidaridad con todos los seres vivos de los cuales formamos parte y necesitamos mutuamente. Basta ya de vivir para dominar, para mentir, para someter, para causar la muerte; olvidándonos que la muerte del otro es nuestra propia muerte.
Jóvenes, no importa que vuestro sentir pareciera ingenuo porque la vida está de vuestra parte. Uds. Verán los cadáveres de quienes sostienen este despilfarro abrazados por la ancianidad, porque nuestro tiempo de vida es lo que dura un relámpago frente a la eternidad del Universo. El olvido de nuestra condición de mortales nos ha llevado a un endiosamiento sinsentido que hoy por hoy nos tiene en un camino sin salida. Al parecer la vía hacia la vida no provendrá de los hombres sino de la Naturaleza y de aquellos que en conciencia tendrán la sensibilidad suficiente para optar por la generosidad, y posponiéndose a sí mismos abrirán sus corazones al desafío impostergable de abrir sus brazos hasta alcanzar la de los otros para fraternizar, y no para conquistarlos ni exterminarlos.
Ha quedado en evidencia que la así llamada “vía racional” ha terminado utilizando como sus instrumentos de sobrevivencia  las represiones y la guerra. Instrumentos que son inútiles para reconstruir el tejido del ser humano destruido, enfermo y reducido casi a una especie de chatarra cuando queda sin fuerzas, sin motivación, sin energía para reaccionar y levantarse como ser humano y revestirse de su dignidad. La pasividad e indiferencia, hoy día, es el peor veneno que nos puede contaminar y apartar de ser sensibles y sabios y flexibles como la Naturaleza nos da ejemplo todos los días.

3.       Decir “esperanza” es decir compromiso y participación.

(María) Así es. Creo que la creatividad e innovación constituyen nuestros verdaderos y grandes desafíos en esta hora o etapa de la Humanidad. Creatividad para inventar e innovación para implementar.
Y la inspiración debiera ser la Esperanza que nos mueva a elegir ser de una forma distinta a la que promueve este paradigma que nos aleja y nos pone a vivir unos en contra de los otros.
Yo sé que el avanzado pragmatismo se burla de los sueños, calificándolos de irreales e irrealizables. Pero en realidad estamos ante dos lógicas: la de la razón pura-y-parcial, y la del amor y solidaridad incluyente. Por supuesto que dicho paradigma no podría sostener este mundo social tal como está establecido; y el cual, si tuviera futuro no habría porqué abandonarlo… pero se cae a pedazos como los grandes hielos milenarios de los polos de la Tierra. Ante tal panorama lo más irracional es no hacer nada y pero aun hacer más de lo mismo.


(Gabriel) En mi caso, María, en este momento a quienes más admiro es a los artistas, porque me impactan su capacidad de inspiración, su fuerza, sensibilidad y creatividad que muestran en sus creaciones. Y me confirman que es posible la Esperanza como una vía, no como héroes, ni solitarios ni santos, sino como seres humanos. Sí, como simples seres humanos que se ha despojado de sus corazas de hierro que los envolvió y consumió es los niveles más altos del egoísmo y la perversión.
                Creo que lo que tenemos que hacer todos es algo semejante: verdaderas obras de arte con nosotros mismos y con quienes nos relacionemos a través de nuestro trato amable, transparente y fraterno. Un tipo de relacionalidad donde no estén ausentes la emoción, la espiritualidad y la razón. Este es nuestro lugar en el Universo; y no puede ser que los otros seres no pierdan su rumbo y que nosotros no seamos al menos capaces de recobrarlo.

                Por eso, si estudiar significa para mí cambiar de forma de pensar, revestirme de otra mentalidad; liberarme del paradigma en decadencia… bienvenida sea esa educación, porque me ayuda a reconciliarme conmigo mismo y con el Mundo en que habito. Y agradezco encontrar no sólo profesores que enseñan, sino también maestros que forman y contagian con su ejemplo. Una especie también escaza en nuestros días porque reina la inestabilidad laboral y el desempleo rampante que se usa como herramienta para someter y domesticar.

                Pienso como tú, María, que este es un desafío que no se impone; pero también que no se puede soslayar una vez que se ha tomado conciencia del abismo en que estamos como Humanidad. Nuestro reaprendizaje debe comenzar ahora: darnos cuenta que no sólo dependemos y nos necesitamos unos a otros, sino que también la Naturaleza con todos sus seres vivos tienen una razón de ser para cada uno de nosotros, y por lo tanto tiene que cesar el ataque incesante como si fueran nuestros peores adversarios. Cuando nuestros verdaderos adversarios son quienes los atacan movidos por la ceguera de la ambición infinita, amoral e inhumana.
               
                Si no lo dicen Uds., jóvenes de educación de adultos, no lo creería… pensaría que fueran ideas e ideales sin carne y sin futuro; en cambio me doy cuenta que pueden estar en el corazón de la globalización y  del postmodernismo a través de las generaciones nuevas que reflexionan sobre el sistema que los ha recibido, y que no les da una posibilidad para vivir y para desarrollarse como seres humanos.  Por eso no se ha dicho la última palabra en el caminar de la humanidad. Nada es definitivo ni inamovible, sino que todo lo construido puede ser deconstruido. Lo importante es que los cambios sean promovidos por el amor y orientados hacia la vida siempre.

                Toda construcción humana sin ética es inhumana desde su raíz o nacimiento. Y la ética humana para que sea tal no debe tener otro centro y fin que la vida. No se puede considerar vida o vivir cuando ella es causa de muerte de otros seres vivos. Es más noble y humano morir para que otros vivan, que vivir sobre los cadáveres de los otros.

                Vuestros ojos están viendo grandes convulsiones sociales en la periferia y en  los centros de poder tradicionales. Y no es casualidad que es la juventud la que ha dado inicio y sostiene dichos eventos históricos. Vuestros ojos han comenzado a ver demasiadas cosas que no están bien. “Podemos haber nacido privilegiados económicamente, pero no podemos ser indiferentes” es la expresión de un grupo de jóvenes que a diferencia de Uds. Han nacido en cuna de oro. Esto pone de manifiesto lo transformador que es el Amor. Rompe barreras y construye puentes donde menos lo imaginemos. ¡Jóvenes, esta es vuestra hora! El futuro de nuestra sociedad está en vuestras manos y en vuestro corazón:  Ahora, cuando las Instituciones han terminado de usar todos sus recursos de corrección, de publicidad, de manipulación,… y el caos creado por ellas se vuelve en su contra; ahora, cuando delante de nosotros está aconteciendo una especie de”tsunami social” para el cual nada de lo construido sobre la especulación financiera está preparada para resistir.
                Junto con ser el tiempo de los sueños es también el tiempo de la creatividad para renacer desde las cenizas ocasionadas por la autodestrucción del sistema de los últimos siglos; él mismos se cae a pedazos. Y lo providencial es que están Uds. Como jjóvenes captadores de la nueva energía para participar en poner los cimientos para una nueva etapa histórica. Lo primero que hay que vencer es el miedo. No habría mayor fracaso que dejar las cosas como están. Lo segundo que hay que hay que superar es la indiferencia, y darnos cuenta que cultivar su existencia es absurdo. Todos somos parte de esta hermosa Tierra que es nuestra Patria y nuestro Hogar. Tercero, no dejarse arrebatar el Amor como la fuerza que mueva las montañas de la corrupción y de la especulación. Será el amor y no el odio la energía que nos envuelva y transforme para ser líderes de paz, de vida y de un nuevo mundo, al cual tienen derecho de conocer las generaciones de hombres y mujeres que van a vivir en este Mundo.